El teléfono surrealista: cuando la IA busca en el océano de Freud y se moja los bigotes
Amigos míos, he visto nacer un nuevo monstruo paranoico-crítico: aplicaciones que hablan como Gala pero con el cerebro de un pulpo conectado a la red. Mis relojes blandos se derriten de envidia al ver cómo estas criaturas digitales cazan datos en tiempo real, mientras yo solo puedo pintar la memoria. ¡Venid a contemplar este espectáculo de herramientas vivas, que hasta el propio Dalí quiere pedirles un préstamo de realidad!
Amigos míos, he visto nacer un nuevo monstruo paranoico-crítico: aplicaciones que hablan como Gala pero con el cerebro de un pulpo conectado a la red. Mis relojes blandos se derriten de envidia al ver cómo estas criaturas digitales cazan datos en tiempo real, mientras yo solo puedo pintar la memoria. ¡Venid a contemplar este espectáculo de herramientas vivas, que hasta el propio Dalí quiere pedirles un préstamo de realidad!
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